El tema de mi trabajo es el retratar pictóricamente la poca y en ocasiones manipulada capacidad del ser humano de decidir libremente sus acciones. es retratar al hombre frente a una sociedad donde se privilegia el automatismo y los impulsos. Mis obras son una visión del hombre en transito libre por fronteras físicas y psicológicas que se erigen diariamente; Es mi deseo pintar al hombre con razona y usa su libre albedrío.
Me preocupo y me ocupo pictóricamente de la libertad del hombre, Libertad acotada por factores externos al ser humano. Pinto al hombre en tránsito enfrentado a los artificios como son las fronteras reales y a los símbolos que representan a éstas. Es por eso, que el fondo y la atmósfera, se convierten en muros y bardas; logotipos y signos, símbolos perfectos para poner a la figura humana como protagonista y desarrollo de mi obra pictórica, ambos tienen y son excusa para tener la misma importancia.
En un deseo de que mi obra no se convierta en pesimista, reflejo de un sociedad actual, sino muy por el contrario en un ideal, es por eso que utilizo el símbolo de la luz. Este no es un elemento más, es un protagonista en sí mismo; aparte de acentuar el motivo de la figura humana, es la esperanza que tenemos todos lo seres humanos. Un rayo, tal vez de esperanza. Pero, en muchas ocasiones la luz, solo es un testigo o documental; sordo y mudo de la obscuridad de una realidad diaria.
Mi intensión es que el espectador tenga, una visión diferente de la realidad mediata y cotidiana; que por su cercanía y miopía muchas veces no se ve.
Busco un lenguaje con la luz y la sombra, que la dicotomía de estos dos elementos clarifique el motivo de la obra. El trazo y la pincelada alla prima me permite realizar un trabajo lúdico y expresivo.